CAPÍTULO 3
Antes de que conocieras REN
Antes de que existiera un nombre, ya existía una historia.
Antes de que pudiéramos explicar lo que éramos, ya había cosas que no terminaban de encajar. Momentos que parecían extraños, cambios que no siempre tenían una explicación y recuerdos que, vistos desde el presente, empezaron a adquirir un significado diferente.
Pero en aquel momento no sabíamos eso.
Simplemente vivíamos.
3.1 — Antes de tener respuestas
Cuando no sabes que existe una explicación para algo, simplemente buscas cualquier otra.
A veces piensas que estás cansado.
Que estás distraído.
Que simplemente cambiaste de opinión.
Que estás teniendo un mal día.
Y muchas veces seguimos adelante sin darle demasiadas vueltas.
Eso también nos pasó.
Durante mucho tiempo hubo cosas que simplemente eran parte de nuestra vida. No teníamos un nombre para ellas y tampoco estábamos buscando uno.
No existía un "REN" al que pudiéramos señalar.
Solo existíamos nosotros, tratando de entender nuestra propia manera de vivir las cosas.
3.2 — Las primeras señales
Con el tiempo comenzaron a aparecer pequeñas cosas.
Cambios en la forma de pensar.
Diferencias en la manera de reaccionar.
Gustos que podían cambiar.
Formas de hablar que no siempre eran iguales.
Momentos en los que parecía que una parte de nosotros tenía una opinión completamente diferente a la de otra.
Al principio podían parecer detalles sin importancia.
Pero cuando empiezas a unirlos, dejan de parecer tan pequeños.
Y entonces aparecen las preguntas.
¿Por qué soy así?
¿Por qué a veces siento que no soy exactamente el mismo?
¿Por qué recuerdo algunas cosas de una manera tan diferente?
No todas esas preguntas tenían respuesta.
Y algunas respuestas tardarían mucho tiempo en llegar.
3.3 — Descubrir que no estábamos solos
Quizá una de las cosas más importantes fue entender que esas experiencias no eran simplemente algo que teníamos que ignorar.
Había algo que necesitábamos conocer.
Algo que necesitábamos aprender.
Y mientras más intentábamos entendernos, más claro se volvía que dentro de nuestra experiencia existían diferentes partes de nosotros que merecían ser escuchadas.
No se trataba simplemente de decir:
"Somos diferentes."
Era empezar a reconocer quiénes éramos.
Ahí comenzó una etapa completamente distinta.
3.4 — Ponerles nombre
Los nombres cambiaron muchas cosas.
Cuando una experiencia no tiene nombre, puede sentirse confusa.
Cuando finalmente puedes ponerle un nombre, no necesariamente desaparece la confusión, pero al menos tienes una forma de hablar de ella.
Eso fue importante para nosotros.
Empezamos a distinguirnos.
A reconocer nuestras personalidades.
A notar nuestras diferencias.
A entender que algunas cosas que parecían contradictorias podían coexistir.
Y poco a poco, los nombres dejaron de ser solamente nombres.
Comenzaron a representar personas.
3.5 — REN comenzó a tomar forma
En algún momento dejamos de ser solamente una colección de experiencias difíciles de explicar.
Comenzamos a tener una identidad compartida.
REN.
El nombre que hoy utilizamos para hablar de todos nosotros.
Pero llegar hasta aquí no ocurrió de un día para otro.
Fue un proceso.
Hubo dudas.
Hubo descubrimientos.
Hubo cosas que tuvimos que aceptar.
Y también hubo cosas que todavía estamos aprendiendo.
Por eso, cuando hablamos de nuestra historia, no queremos hacer parecer que todo estuvo perfectamente claro desde el principio.
No lo estuvo.
Primero vivimos la historia.
Después empezamos a entenderla.
Y finalmente encontramos las palabras para contarla.
3.6 — Y entonces aparecieron ellos
Conocer que existía un sistema no significaba conocer automáticamente a todos sus integrantes.
Eso vino después.
Cada nombre fue tomando su propio significado.
Cada personalidad comenzó a diferenciarse.
Y con cada descubrimiento aparecía una pregunta nueva:
¿Quiénes somos realmente?
Esa pregunta es precisamente la que nos lleva al siguiente capítulo.
Porque ahora que conoces un poco de dónde viene REN, es momento de conocer a las personas que lo forman.
No como una lista.
No como simples nombres.
Sino como quienes realmente son.
Este es el momento de conocerlos.